Gerardo Dieterlen

 

Desde pequeño siempre quiso tener una cámara, pero no se lo compraban porque se pensaban que era como un trasto más del que se cansaría. Hasta que les dijo que sí, que quería hacer un curso, y allí se dieron cuenta de que tía interés que este joven fotógrafo demandaba.

Si, Gerardo tiene 15 años, el más joven de los participantes que han pasado por esta familia de Mdf. Y que nos dará mucho que hablar en un futuro esperemos.

Su primer curso básico de fotografía lo realizó en Foto Club Valencia, allí le enseñaron a aprender a mirar a través de su cámara compacta Lumix, poco a poco retándose a si mismo a mejorar sus resultados.

Su preferencia la foto conceptual y sus comienzos también, se sentía cómodo con ella. Su referente Chema Madoz. En su avance tuvo el apoyo de Eugenia que le dirigía en las correcciones técnicas que encontraba en las imágenes que Gerardo le enviaba por wassap encaminándolo a lo que conocemos ahora de su trabajo.

La Lumix se le quedó corta para sus expectativas y decidió empezar ahorrar para tener una mejor máquina con al que expresarse, hasta que rebuscando por casa se encontró con una Minolta de carrete que estaba cogiendo polvo y se la pidió. Desde que le puso el primer carrete no puedo parar, se engancho al analógico, por su clasicismo el tener que pensar las fotos, aprendió a revelar en el laboratorio en blanco y negro. Su pasión fue creciendo, se pasó meses sin coger una cámara digital.

En su evolución por fin se hizo con una réflex digital de un compañero de Foto Club, y allí fue alternando, pero lo que sigue prefiriendo es el analógico, aunque reconoce que la rapidez para algunas fotos el digital va bien.

Su primera exposición individual fue poco después. En bajo la presión del tiempo fue cuando fue descubriendo su pasión por la fotografía de arquitectura, influenciado por su padre , el cual es arquitecto, ya empezó a definir su estilo y especialidad, más tirando hacia las formas geométricas que el volumen en si de los edificios. iban padre e hijo paseando y fotografiando.

Ahora va alternando su Nikon 5100 con su Minolta y Kodak analógicas.

Su propósito en la vida con la fotografía es formarse todo lo que pueda en esta materia, pero no quiere verlo como una profesión de futuro, sino que quiere disfrutar de ella mientras le dure su pasión. Pase lo que pase. El tiene claro que quiere seguir con la fotografía de arquitectura, mezclándolo con las conceptuales.

La verdad es que es un gusto ver una persona tan joven con una pasión tan grande y que su trabajo sea tan bueno…le vamos a seguir la pista, porque en Mdf creeremos que llegará lejos.

“Para mi a mis amigos que están empezando, les diría que empezaran a aprender la técnica y luego pidieran consejo para aprender a educar el ojo para ir mejorando”

Lo mejor es que no cree en las redes sociales como medio de propaganda.No le gusta el simple like sin una critica constructiva al lado de ese like, es lago bastante impersonal para él.

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